Cómo calculamos lo que mostramos

Todo número que publicamos sale de una cuenta que se puede repetir. No hay puntajes propios, ni etiquetas de “edificio recomendado”, ni un modelo que interprete los datos por vos. Si algo no se puede calcular con honestidad, no lo mostramos.

Promedio de las reseñas

Fórmula v1.0.0: media aritmética simple de la evaluación general de las reseñas publicadas que respondieron esa dimensión. Sin ponderaciones ni ajustes.

No se muestra ningún promedio con menos de 5 reseñas publicadas. Un promedio hecho con dos opiniones tiene la apariencia de un dato y la solidez de una anécdota.

Cuando se muestra, va siempre acompañado de la cantidad de reseñas y de la distribución de puntajes. El número solo es lo que permite exagerar.

Cada score que guardamos registra la versión de fórmula con la que se calculó. Si la fórmula cambia, cambia la versión.

Comparación de ruido con la Ciudad

El rango de ruido de una dirección es el del polígono del Mapa de Ruido (medición nocturna) del GCBA donde cae el punto. Es una estimación de la zona, nunca una medición del departamento.

Para decir si eso es mucho o poco, calculamos qué porcentaje de la superficie de CABA está en cada rango, sumando el área de todos los polígonos del mapa. “Más tranquila que el 62% de la Ciudad” quiere decir que el 62% de la superficie de CABA está en rangos más altos.

Esa distribución se calcula una vez contra el dataset completo y queda versionada en el repositorio, para que todos los entornos comparen contra lo mismo.

Superficie de CABA por rango de ruido nocturno.
RangoSuperficie
40-45 dBA0.1%
45-50 dBA0.5%
50-55 dBA3.9%
55-60 dBA12.7%
60-65 dBA25.2%
65-70 dBA31.1%
70-75 dBA21.7%
75-80 dBA4.6%
80-85 dBA0.2%

Distancias y obras cerca

Las distancias son en línea recta desde el punto de la dirección, no caminando. Se redondean a 50 metros porque los registros oficiales ubican cada establecimiento con una precisión de ese orden: dar “a 237 m” sería fingir una exactitud que el dato no tiene.

El equipamiento urbano —escuelas, salud, plazas, subte— se busca en un radio de 500 metros. Las obras, en uno de 300 metros, más las de la propia parcela.

Las obras se agrupan por dirección: el GCBA publica un expediente por trámite y una sola construcción deja varios. Contar expedientes daría un número alto y sin sentido.

Sólo contamos los trámites que implican trabajo físico —permisos de obra, de ampliación y de demolición—. Quedan afuera los registros de proyectos de instalaciones, los planos de propiedad horizontal y el registro de plano conforme a obra, que certifica una obra ya terminada.

Una obra entra en la ficha si su último trámite es de los últimos 24 meses. Es el plazo de una obra mediana más la demora con la que se publica el dataset; más atrás, el registro habla del pasado del barrio y no de lo que va a pasar cuando te mudes.

La etapa sale del tipo de trámite, no de una interpretación nuestra. Un trámite de inicio de obra o de modificación de obra en curso sólo existe cuando ya hay obra: esas figuran como obra iniciada. Las demás figuran con permiso aprobado: el permiso está, y el registro no publica si la obra arrancó. El trámite de inicio es opcional, así que “con permiso aprobado” no significa “no empezó”. Una demolición aprobada tampoco cuenta como obra iniciada: un permiso de demolición es un permiso.

Cuando el último trámite queda fuera de esa ventana decimos sin movimiento, y no “terminada”: el registro publicado no dice de forma confiable cuándo termina una obra, así que afirmarlo sería inventar. Puede estar terminada, frenada o abandonada.

Un permiso registrado no significa que la obra esté en curso, ni que haya terminado, ni que vaya a hacerse. Mostramos el registro y lo que razonablemente se puede esperar de él, no una certeza.

Con los mismos trámites, pero mirando sólo los de la parcela de la dirección, decimos si la construcción es reciente. No podemos decir cuándo se construyó un edificio viejo: el registro publicado por la Ciudad no llega tan atrás. Cuando no hay ningún trámite, lo que afirmamos es exactamente eso —que no se construyó ni se reformó con permiso desde el primer año del registro—, y ese año lo leemos del propio dataset.

La distancia a una plaza se mide a un punto interior del espacio verde, no a su entrada más cercana.

Lo que no calculamos

  • Rankings de mejores o peores edificios.
  • Etiquetas propias del tipo “edificio problemático” o “zona recomendada”.
  • Puntajes generados a partir de los datos oficiales.
  • Un score que mezcle al edificio con su administración: son cosas distintas y se miden por separado.

Cómo armamos cada ficha y de dónde salen los datos